Respuestas a las dudas más comunes sobre TEA
El TEA puede diagnosticarse de manera confiable a partir de los 18-24 meses de edad. Sin embargo, muchos niños no reciben un diagnóstico hasta que son mayores. Algunos signos pueden observarse incluso antes de los 18 meses, y la intervención temprana puede comenzar tan pronto como se identifiquen las preocupaciones.
El diagnóstico debe ser realizado por profesionales especializados como: neuropediatras, psiquiatras infantiles, psicólogos clínicos especializados en desarrollo, o equipos multidisciplinarios. En Costa Rica, puede acudir a la CCSS o a profesionales privados especializados.
El diagnóstico incluye: evaluación del desarrollo y comportamiento, observación clínica, entrevistas con padres, cuestionarios estandarizados (como M-CHAT, ADOS, ADI-R), y evaluación de habilidades cognitivas y del lenguaje. No existe una prueba médica única como análisis de sangre.
No necesariamente. Algunos rasgos pueden aparecer en el desarrollo típico o en otras condiciones. Solo un profesional calificado puede hacer un diagnóstico preciso. Si tiene preocupaciones, consulte con un especialista para una evaluación completa.
El TEA tiene causas múltiples y complejas. La investigación indica una combinación de factores genéticos y ambientales. No es causado por vacunas, estilo de crianza, o factores socioeconómicos. Los estudios muestran diferencias en el desarrollo cerebral que comienzan antes del nacimiento.
No. Múltiples estudios científicos rigurosos han demostrado que no existe relación entre las vacunas y el autismo. El estudio que sugirió esta conexión fue desacreditado y retirado. Las vacunas son seguras y esenciales para la salud de todos los niños.
Existe un componente genético. Si una familia tiene un hijo con TEA, hay mayor probabilidad de que otro hijo también lo tenga (aproximadamente 10-20%). Sin embargo, la mayoría de los casos ocurren sin antecedentes familiares conocidos.
Actualmente no existe forma conocida de prevenir el TEA. Sin embargo, la detección e intervención tempranas pueden mejorar significativamente el desarrollo y la calidad de vida. El cuidado prenatal adecuado y evitar toxinas durante el embarazo son recomendables para la salud general.
El TEA no tiene "cura" porque no es una enfermedad, es una condición del neurodesarrollo. Sin embargo, con intervenciones apropiadas, muchas personas con TEA pueden desarrollar habilidades significativas y llevar vidas plenas e independientes. El objetivo es maximizar el potencial de cada persona.
Las terapias basadas en evidencia incluyen: Análisis Conductual Aplicado (ABA), terapia del lenguaje, terapia ocupacional, y entrenamiento en habilidades sociales. La efectividad varía según cada persona. Un enfoque multidisciplinario personalizado suele ser lo más beneficioso.
Depende de las necesidades individuales. Algunos niños se benefician de 10-15 horas semanales de terapia intensiva, mientras que otros necesitan menos. Lo importante es la calidad, consistencia y que las estrategias se generalicen a todos los ambientes (casa, escuela, comunidad).
No hay medicamentos que traten el TEA en sí, pero pueden ayudar con síntomas asociados como ansiedad, hiperactividad, o problemas de sueño. Cualquier medicación debe ser prescrita y monitoreada por un médico especializado, generalmente un psiquiatra infantil o neuropediatra.
Algunas familias reportan mejoras con dietas sin gluten o caseína, pero la evidencia científica es limitada. Si considera una dieta especial, consulte con un nutricionista para asegurar que su hijo reciba todos los nutrientes necesarios. No reemplace terapias comprobadas con dietas no verificadas.
Muchos niños con TEA pueden asistir a escuelas regulares con los apoyos apropiados. En Costa Rica, la Ley 7600 garantiza el derecho a la educación inclusiva. Trabaje con el equipo educativo para determinar las adaptaciones necesarias y el mejor ambiente para su hijo.
Son modificaciones en la metodología, evaluación, o contenido educativo para que el estudiante pueda acceder al currículo. Pueden incluir: tiempo extra en exámenes, instrucciones visuales, ambiente estructurado, o evaluaciones alternativas. Son un derecho legal en Costa Rica.
Establezca una rutina consistente, use apoyos visuales, divida tareas grandes en pasos pequeños, ofrezca descansos regulares, minimice distracciones, y celebre el esfuerzo. Comuníquese regularmente con los maestros para alinear estrategias entre casa y escuela.
Primero, asegure la seguridad. Mantenga la calma, use lenguaje simple, identifique y elimine el desencadenante si es posible. Enseñe estrategias de autorregulación cuando esté calmado. Considere que pueden ser respuestas a sobrecarga sensorial, frustración comunicativa, o cambios en rutinas.
Los hermanos pueden experimentar diversas emociones: amor, orgullo, pero también frustración o celos por la atención. Es importante: dedicarles tiempo individual, explicarles sobre el TEA de forma apropiada a su edad, validar sus sentimientos, y considerar grupos de apoyo para hermanos.
Use lenguaje apropiado a su edad y nivel de comprensión. Enfóquese en fortalezas y desafíos, no en limitaciones. Explique que su cerebro funciona de manera diferente, lo cual trae dones únicos y algunos retos. Normalice pedir ayuda y usar estrategias de apoyo.
Depende del nivel de apoyo que necesiten. Muchas personas con TEA viven de forma independiente, trabajan, se casan y tienen familias. Otras necesitan apoyo continuo. La intervención temprana y el desarrollo de habilidades de vida diaria aumentan las posibilidades de independencia.
Costa Rica cuenta con una ley específica para personas con TEA desde 2021, con reglamento oficializado en 2024. Esta ley garantiza diagnóstico temprano, atención integral de la CCSS, educación inclusiva y apoyo a cuidadores. Es un derecho exigible por ley.
Ver detalles completos de la Ley 9940La Ley 7600 garantiza: igualdad de oportunidades, educación inclusiva, acceso a servicios de salud, adaptaciones razonables en empleo, accesibilidad, y no discriminación. Las personas con TEA tienen los mismos derechos que cualquier ciudadano costarricense.
Solicite una referencia de su médico de EBAIS a especialistas (neuropediatría, psiquiatría infantil). Los tiempos de espera pueden ser largos. Documente todo, sea persistente, y conozca sus derechos. Puede presentar quejas ante la Defensoría de los Habitantes si hay negación de servicios.
Sí, a través de: pensión por discapacidad del régimen no contributivo (si califica), exoneración de impuestos en vehículos adaptados, y programas del IMAS. Consulte con CONAPDIS sobre programas disponibles y requisitos.
A través de CONAPDIS. Necesita: diagnóstico médico, formularios completados por profesionales, y documentación de apoyo. Esta certificación da acceso a beneficios legales y servicios especializados. El proceso puede tomar varios meses.
Si tiene otras dudas, puede: